Dinan (Francia). Movilidad individual del 26 de mayo al 6 de junio de 2025

Cuatro de nuestras alumnas de Secundaria han vivido una de las mejores experiencias de sus vidas: un Erasmus en Dinan, una ciudad pequeña, pero preciosa, en Francia. 

Al principio, apenas se conocían entre ellas y, al final, acabaron haciéndose amigas y tuvieron la suerte de poder disfrutar de esta aventura juntas. El primer día estaban un poco nerviosas porque era la primera vez que iban a estar tanto tiempo fuera de casa y sin sus familias, pero se adaptaron muy rápido gracias a que estaban las cuatro viviendo la misma experiencia a la vez.

Desde el principio, hicieron todo juntas. Una de sus rutinas favoritas era salir casi todos los días a hacer la compra al Carrefour. Aunque sólo iban a comprar, siempre lo convertían en un plan divertido porque después salían a pasear juntas o hacían un pícnic. Recorrían los pasillos del supermercado buscando qué probar ese día, ya que quedaron muy sorprendidas con los productos franceses (especialmente con la cantidad de quesos, galletas y dulces que había) y siempre acababan comprando algo extra que no estaba previsto. Luego comían, ponían música y se reían un montón.

Pero no todo fue diversión. También estudiaron mucho. La biblioteca se convirtió en su lugar de estudio. Iban casi cada día durante las clases, sobre todo cuando se acercaban los exámenes que les esperaban al volver a Benidorm o cuando tenían trabajos que entregar. Se ayudaban unas a otras, se explicaban los temas y hacían los deberes juntas. Aunque a veces pasaban muchas horas allí, como estaban en grupo, se hacía mucho más fácil, ya que siempre buscaban algún rato para hacer una pausa, charlar un poco o comer algo.

Cuando no tenían clase o ya habían terminado de estudiar, salían a pasear por Dinan. La ciudad parecía sacada de un cuento, con sus calles de piedra, casas antiguas de madera y su puerto precioso. Iban al parque, se sentaban en el césped, hablaban de sus cosas, escuchaban música o, simplemente, disfrutaban del buen tiempo. Descubrieron un montón de rincones bonitos por la ciudad y cada paseo era una pequeña aventura.

Además, los fines de semana aprovechaban para hacer excursiones y conocer otros lugares con sus familias de acogida. Visitaron Saint-Malo, Rennes, el Mont Saint-Michel y otros pueblos cercanos. Cada viaje fue una experiencia nueva, hacían muchas fotos, probaban comida típica y disfrutaban de cada salida. Estas salidas les ayudaron a conocer mejor la cultura francesa y a vivir momentos que siempre recordarán.

Para ellas, este Erasmus ha sido una experiencia increíble, no sólo por el hecho de viajar y descubrir nuevos lugares, sino también por todo lo que compartieron juntas: las compras en Carrefour, los días en la biblioteca, los paseos por Dinan y las excursiones que las unieron. Las cuatro aseguran que estos recuerdos los van a llevar siempre con ellas puesto que este Erasmus en Dinan las ha hecho crecer como personas, ser más independientes y valorar más todo lo que tienen en casa.

Diario de viaje