Del 20 al 30 de agosto, nuestras profesoras, Carmen y Libertad, inviertieron parte de sus vacaciones para realizar un jobshadowing en SKOA, una agrupación de escuelas en Aruba.
Este país, aunque pertenece a Holanda, se sitúa en el mar Caribe y, a pesar de que cada mañana tenían que salir del alojamiento a las 7 de la mañana para ir a los centros, las dos aseguran que la experiencia ha sido inmensamente enriquecedora tanto profesional como personalmente.
Cuando llegaron allí, ya sabían que las dos lenguas oficiales eran el papiamento y el neerlandés, lo que no esperaban descubrir es que, cuando los alumnos llegan a Secundaria, además de hablar estas dos lenguas, también dominan a la perfección el inglés y el español.
Con respecto al uso de las TICs, los centros que visitaron apenas empleaban libros de texto, por lo que la enseñanza se impartía tanto a través de portátiles como de teléfonos móviles. Gracias a esto, nuestras profesoras han aprendido a utilizar una serie de páginas web que están deseando poner en práctica con sus alumnos.
Puesto que Aruba sigue el currículum educativo de Holanda, la asignatura de Historia se centra en Europa, y ni en Secundaria ni en Bachillerato se enseña la historia acaecida en la isla antes del siglo XX. Es sólo en Primaria cuando se estudian los siglos anteriores e impartiendo, muy por encima, la historia precolombina. Este hecho provocó en ellas un poquito de pena, sin embargo, la hospitabilidad y amabilidad de la gente de la isla no dejaba lugar a dudas de su sangre caribeña.
Una característica maravillosa de los institutos que visitaron es que, durante el primer año, dentro del horario lectivo, los alumnos tienen una hora semanal de gestión de las emociones. Durante varias semanas, todo el alumnado recibe cursos de minfulness, relajación, yoga, respiración, etc. Es decir, para evitar posibles problemas en el futuro relacionados con la ansiedad, el comportamiento disruptivo o el enfado, estos cursos les aportan las herramientas necesarias para que aprendan a gestionar estos conflictos.
Por último, y no menos importante, Carmen y Libertad pudieron disfrutar del impresionante patrimonio de la isla. Por supuesto, se bañaron en las inmejorables playas con arena blanca y aguas cristalinas, pero también quedaron sorprendidas de la colorida flora y fauna de la isla, con sus mágicas granjas de mariposas y sus plantaciones de aloe vera, donde aprendieron que, una vez en el pasado, Aruba fue la mayor exportadora mundial de esta planta.
Sin duda, las dos repetirían esta experiencia que tantos conocimientos nuevos y sorprendentes les ha aportado.
Te aworo, Aruba!
Diario de viaje



















