Del 16 al 23 de marzo, cinco alumnos de 3ºESO (Isaac García, Claudia Tapiador, Safa Hadjadj, Emma Ramón y Alazne Velasco), acompañados por los dos profesores del Departamento de Francés (Atena Orozco y Manuel J. Pérez), participaron en una movilidad de grupo en la ciudad de Burdeos (Francia), gracias al programa Erasmus+ cofinanciado por a la Unión Europea. Asimismo, Atena, la profe de francés, aprovechó esta experiencia al máximo ya que, además de acompañar a los alumnos, llevó a cabo un jobshadowing que le permitió sumergirse y aprender el funcionamiento del sistema educativo francés.
Esta movilidad se enmarca dentro de un proyecto eTwinning que estudia los problemas relacionados con el agua y las posibles soluciones para preservar este recurso natural. En él participaron también el Collège Édouard Vaillant, nuestro anfitrión, y la Agrupación de Escuelas de Bemposta (Portugal), de la cual vinieron una docena de jóvenes y tres profesores.
Además de las actividades relacionadas con el tema del proyecto eTwinning, que se realizaron en el instituto bordelés y que incluyeron juegos, investigación y presentaciones orales, la comitiva benidormense tuvo la oportunidad de descubrir la región girondina y hacer una pequeña inmersión en la cultura gala. Por ejemplo, visitamos el barrio medieval de Burdeos, donde se encuentran la catedral, la Grosse Cloche, la puerta Cailhau, y una infinidad de encantadores callejones y plazoletas llenos de cafés y negocios. Recorrieron el Jardín Público y las elegantes avenidas y plazas de estilo haussmaniano, como La Place de la Bourse y los paseos ribereños del Garona, el río que atraviesa la ciudad dibujando un meandro en forma de media luna (Le Port de la Lune). Y completamos nuestro recorrido en la parte nueva de la ciudad: les Bassins à Flot y Darwin, dos barrios dinámicos y ecológicos donde está el museo de ciencias naturales (Cap Sciences), el puente Jacques-Chaban-Delmas, la Cité du Vin y el Espace Darwin.
Un día cogimos el tren para ir a la vecina ciudad de Arcachon, donde hicimos un picnic en la playa y desde donde nos trasladamos a la Dune du Pilat, la más alta de Europa y desde la que hay una vista impresionante sobre la península del Cap Ferret y la bahía. Pero, sin duda, unos de los platos fuertes de la movilidad fue la recepción que se nos ofreció en el Ayuntamiento de Burdeos, un antiguo palacio episcopal de la ciudad. Allí asistimos a los protocolarios discursos en la magnífica sala de plenos, tomamos el almuerzo y disfrutamos de visita privada a otras dependencias del edificio. Aprovechamos la ocasión para entregarle, al regidor que nos había invitado, un obsequio que habíamos llevado desde nuestra tierra: un libro de fotografías sobre la historia de Benidorm y dos pósters que muestran el aspecto actual de nuestra ciudad. Como colofón, los jóvenes pudieron disfrutar de la “Foire aux Plaisirs”, una feria que tiene lugar dos veces en el año, y donde compartieron, de muy buen grado, emociones fuertes con sus compañeros portugueses.
Isaac destaca la experiencia en la cantina del instituto, donde experimentó las costumbres culinarias francesas, aunque Emma puntualiza que ella se queda más bien con las especialidades de la repostería francesa, como los canelés y los macarons. Por su parte, Claudia y Alazne recordarán la vivencia de ir juntas al súper y preparar la cena en el apartamento, mientras que Safa opina que en Benidorm podría haber una red de tranvías como la de Burdeos, ya que funciona de manera muy eficiente y resulta económica.
A pesar de las ganas de reencontrarse con sus familias y sus compañeros, todos los alumnos coinciden en que ha sido una semana emocionante, llena de nuevas experiencias y de aprendizajes únicos que nunca olvidarán.



















